Esterilizar o castrar a tu perro es una parte importante de ser un dueño responsable. Los perros machos no castrados que no pueden aparearse experimentan frustración, lo cual puede volverlos agresivos. Las hembras no esterilizadas atraen atención indeseada cada seis meses. Desde un punto de vista psicológico y biológico, es lo mejor que puedes hacer por tu perro.












